El cigarro es un peligro para la salud ... del pie
Estábamos en la cama, desnudos. Yo admiraba sus piernas y sobre todo sus pies, los mas finos que nunca antes había visto, y recordaba:
Así me enamoró.
Cuando nos reuníamos ella y sus amigos para jugar dominó en aquella mesa de cristal, mientras yo tiraba la mula de cincos, la güera, los patos .. no podía dejar de ver sus pies desnudos, fuera de la sandalia, jugueteando entre ellos ... ¿que importaba si me iban a ahorcar la mula de seises? yo soñaba con besar sus dedos, lamerlos y chuparlos a mi antojo ... sensación extraña ... ¿besar pies? ... me había imaginado ya antes besando nalgas, recorriéndolas con la lengua, mordisqueándolas y hundiéndome entre ellas ... pero, ¿pies?
Siempre que hago el amor en la clásica posición del misionero, no deja de excitarme voltear a los lados, ver las piernas al aire, abriéndose para darme paso, entrégandose, rindiéndose ... hace algunos días quizás ella pensaba, "no es mi tipo", "demasiado serio" ... y ahí esta ahora, bien abierta y gimiendo mas mas mas ... bueno, con ella fué diferente, me excitaba ver sus bellos pies a centímetros de mi cara, mas de una vez los besé y me olvidaba de todo lo demás, solo pensaba, los conseguí, son mios.
Pero el tiempo pasa y los sentimientos cambian, no dejaba de admirar sus pies, pero ya no era suficiente.
Encendí un cigarro y una idea pasó por mi mente ... cogí su pie, puse el cigarro entre sus dedos y lo aspiré ... a ella le dió risa, pero entró en pánico .. quítamelo! quítamelo! -gritó .. jala el pie ... y el cigarro se desliza entre sus hermosos dedos .. se escucha un grito de dolor.
Le pedí perdón, no pensé que mi broma se saliera de control.
Pero no dejo de sentir la morbosa alegría de haber dejado una marca imborrable en los más finos pies que nunca antes había visto.
Así me enamoró.
Cuando nos reuníamos ella y sus amigos para jugar dominó en aquella mesa de cristal, mientras yo tiraba la mula de cincos, la güera, los patos .. no podía dejar de ver sus pies desnudos, fuera de la sandalia, jugueteando entre ellos ... ¿que importaba si me iban a ahorcar la mula de seises? yo soñaba con besar sus dedos, lamerlos y chuparlos a mi antojo ... sensación extraña ... ¿besar pies? ... me había imaginado ya antes besando nalgas, recorriéndolas con la lengua, mordisqueándolas y hundiéndome entre ellas ... pero, ¿pies?
Siempre que hago el amor en la clásica posición del misionero, no deja de excitarme voltear a los lados, ver las piernas al aire, abriéndose para darme paso, entrégandose, rindiéndose ... hace algunos días quizás ella pensaba, "no es mi tipo", "demasiado serio" ... y ahí esta ahora, bien abierta y gimiendo mas mas mas ... bueno, con ella fué diferente, me excitaba ver sus bellos pies a centímetros de mi cara, mas de una vez los besé y me olvidaba de todo lo demás, solo pensaba, los conseguí, son mios.
Pero el tiempo pasa y los sentimientos cambian, no dejaba de admirar sus pies, pero ya no era suficiente.
Encendí un cigarro y una idea pasó por mi mente ... cogí su pie, puse el cigarro entre sus dedos y lo aspiré ... a ella le dió risa, pero entró en pánico .. quítamelo! quítamelo! -gritó .. jala el pie ... y el cigarro se desliza entre sus hermosos dedos .. se escucha un grito de dolor.
Le pedí perdón, no pensé que mi broma se saliera de control.
Pero no dejo de sentir la morbosa alegría de haber dejado una marca imborrable en los más finos pies que nunca antes había visto.


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